¿En qué afecta al retail el conflicto entre Rusia y Ucrania?

Por Luis Alfonso Albarracín

La decisión del presidente de Rusia Vladimir Putin de invadir a Ucrania, se hizo realidad desde hace 7 días, donde se libra una feroz guerra, producto del enfrentamiento entre las fuerzas armadas de estos países. Todo porque el país que perteneció a los Zares, no va a permitir que Ucrania entre a la OTAN. Además, porque es un territorio estratégico para los intereses rusos. Desde la caída del muro de Berlín en 1989, Rusia ha venido observando con cautela los acercamientos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte a los países excomunistas, que poco a poco los ha integrado a su órbita, que supuestamente le prometió que nuca integraría.

Países como la República Checa, Hungría y Polonia, a finales de 1990, empezaron a integrar la Otan, y posteriormente lo hicieron Bulgaria, Estonia, Letonia, Rumania, Eslovaquia y Albania. Quince años después, todos los países que integraban el antiguo Pacto de Varsovia, salvo Rusia, forman parte de esta organización militar, e inclusive de la Unión Europea,

La pregunta que se hace la opinión pública internacional es ¿Por qué Rusia no puede tolerar esta situación? La respuesta es simple: porque supone un riesgo para su propia existencia. Los mismos Estados Unidos tienen tropas desplegadas en Polonia y los países bálticos, a pocos cientos de kilómetros de Moscú. Pero ahí no para el asunto. El país invasor, posee una gran ventaja, porque muchos países europeos, dependen del petróleo y el gas ruso, igual de la energía y por lo tanto les puede cerrar la llave. He ahí porque no han intervenido militarmente para apoyar las tropas de Hungría.

Igualmente, la ubicación geográfica que posee Hungría es estratégica para los intereses rusos. Se busca que Hungría sea neutral, que se comprometa a no ingresar a la OTAN y a la Unión Europea. Además, que les permita usufructuar el Puerto de Sebastopol en Crimea. Esa es la situación prevaleciente. Rusia no lo va a permitir. Es intolerable. Y por eso la invasión militar.

Ahora las consecuencias económicas para el mundo son impredecibles. El precio internacional del barril del petróleo Brent está bordeando los 105 dólares, y si siguen las intenciones de un conflicto bélico a nivel mundial, se puede disparar de manera alarmante tendiendo a superar los 150 dólares el barril. Recordemos que los combustibles, representan un 12% de la estructura de costos de las organizaciones empresariales. Estos indicadores serían desastrosos para la dinámica de la estructura productiva y por ende de la recuperación del sector comercial que es el mayor generador de empleo que posee la economía colombiana.

Igualmente, las importaciones de maíz, harina de trigo, fertilizantes, entre otros, se convierte en una seria preocupación para Colombia, que además ha mantenido un dólar que bordea los 4.000 pesos encareciendo todas las mercancías importadas, generando una escalada alcista de los bienes y servicios, que necesariamente van a afectar el bolsillo de los consumidores.